martes, 9 de febrero de 2016

CONTINENTE RODINIA, .EXTRAIDO DE WIKIPEDIA,

Rodinia

Reconstrucción paleotectonica de Rodinia.
Rodinia (del ruso родина, ródina, patria) fue un supercontinente que existió hace 1100 millones de años, durante la era Neoproterozoica. Reunía gran parte de la tierra emergida del planeta. Empezó a fracturarse hace 800 millones de años debido a movimientos magmáticos en la corteza terrestre, acompañados por una fuerte actividad volcánica. La existencia de Rodinia se basa en pruebas de paleomagnetismo que permiten obtener la paleolatitud de los fragmentos, pero no su longitud, que los geólogos han determinado mediante la comparación de estratos similares, actualmente muy dispersos.

Índice

Formación

Rodinia se formó y se deshizo durante el Neoproterozoico. Probablemente existió como un único continente desde hace 1.000 millones de años hasta que comenzó a fragmentarse en ocho pequeños continentes hace alrededor de 800 millones de años.1 Se cree que fue responsable en gran parte del clima frío del Neoproterozoico. Rodinia comenzó a formarse hace alrededor de 1.300 millones de años a partir de tres o cuatro continentes preexistentes, un acontecimiento conocido como la Orogenia Grenville.2 La ausencia de fósiles con concha o esqueleto y de datos paleomagnéticos fiables hacen incierto el movimiento de los continentes en el Precámbrico. Una posible reconstrucción del anterior supercontinente es Columbia
La existencia de Rodinia se basa en datos paleomagnéticos utilizando datos de las Islas Seychelles, la India y los Montes Grenville, que se formaron durante la Orogenia Grenville y que actualmente se distribuyen en varios continentes.1 2 Aunque los detalles están en discusión por los paleogeógrafos, los cratones continentales que formaban parte de Rodinia parecen haberse agrupado en torno a Laurentia (proto-Norteamérica), que constituye el núcleo de Rodinia.
Parece que la costa sudoriental de Laurentia se asentaba junto a la costa noroccidental de Sudamérica, mientras que Australia y Antártida (que en este momento estaban unidas) parecen haber estado situadas junto a la costa noroeste de proto-Norteamérica. Un tercer cratón, que se convertiría en África centro-norte, puede haber quedado atrapado entre estas dos masas que colisionaban.3 Otros cratones como el de Kalahari (África meridional) y Congo (África oeste-central), parecen haber estado separados del resto de Rodinia.

Paleogeografía

Rodinia se centraba probablemente al sur del ecuador.4 Puesto que la Tierra en ese momento experimentaba la glaciación del Período Criogénico y las temperaturas eran al menos tan frías como actualmente, gran parte de Rodinia pudo haber estado cubierta por glaciares o formando parte del casquete de hielo del Polo Sur. El interior del continente, distante de los efectos moderadores del océano, es probable que fuera estacionalmente muy frío (clima continental). Rodinia estaba rodeado por el superocéano que los geólogos denominan Mirovia (de Mir, la palabra rusa que significa «paz»).
Las temperaturas frías puede que fueran acentuadas durante las primeras etapas de la dislocación continental. Los picos de calentamiento geotérmico dislocarían la corteza y las rocas se elevarían en relación con su entorno. Esto crearía zonas de mayor altitud, donde el aire es más frío y es menos probable que el hielo se funda con los cambios estacionales, y puede explicar la evidencia de abundante glaciación durante el Período Ediacárico.5 La separación final de los continentes creando nuevos océanos y expandiendo el fondo oceánico, con producción de rocas menos densas, probablemente incrementó el nivel del mar por desplazamiento del agua de los océanos. El resultado fue un mayor número de océanos de aguas someras.
La evaporación del agua de los océanos pudo hacer que aumentaran las precipitaciones, lo que a su vez aumentaría la erosión de la roca expuesta. Si en los modelos de simulación por computador se introduce la relación de isótopos estables de 18O:16O, se comprueba que, además de la fuerte erosión de la roca volcánica, este aumento de las precipitaciones hizo reducir los niveles de los gases de efecto invernadero por debajo del umbral que activaría el período de glaciación extrema conocida como la Tierra bola de nieve.6 Toda esta actividad tectónica introduciría además en el medio marino nutrientes biológicamente importantes, lo que pudo haber desempeñado un papel importante en el desarrollo de los primeros animales.

Separación

En contraste con la formación de Rodinia, los movimientos de las masas continentales durante su ruptura se entienden bastante bien. Pruebas de amplios flujos de lava y de erupciones volcánicas durante el límite Precámbrico-Cámbrico, especialmente en Norteamérica, sugieren que Rodinia comenzó a fragmentarse a más tardar hace 750 millones de años.5 Otros continentes, incluyendo Báltica y Amazonia, se dislocaron de Laurentia hace 600-550 millones de años, abriendo el océano Iapetus entre ellos. La separación también llevó al nacimiento de océano Pantalassa (o Paleo-Pacífico).1 Los ocho continentes que formaban parte de Rodinia más tarde volvieron a reunirse en el supercontinente global denominado Pannotia, y después una vez más como Pangea.


PANGEA- DE WIKIPEDIA,

Pangea

Las líneas marcadas sobre Pangea señalan las masas de tierra que se separarían para formar los continentes actuales.
Pangea fue el supercontinente que existió al final de la era Paleozoica y comienzos de la Mesozoica que agrupaba la mayor parte de las tierras emergidas del planeta. Se formó por el movimiento de las placas tectónicas, que hace unos 300 millones de años unió todos los continentes anteriores en uno solo; posteriormente, hace unos 200 millones de años, comenzó a fracturarse y disgregarse hasta alcanzar la situación actual de los continentes, en un proceso que aún continúa. Este nombre aparentemente fue usado por primera vez por el alemán Alfred Wegener, principal autor de la teoría de la deriva continental, en 1912. Procede del prefijo griego "pan" que significa "todo" y de la palabra en griego "gea" "suelo" o "tierra" (Γαῖα Gaĩa, Γαῖη Gaĩê o Γῆ Gễ). De este modo, quedaría una palabra cuyo significado es "toda la tierra".
Se cree que la forma original de Pangea era una masa de tierra con forma de "U" o de "C" distribuida a través del Ecuador. Ya que el tamaño masivo de Pangea era muy pequeño, las regiones internas de tierra debieron ser muy secas debido a la falta de precipitación. En el gran supercontinente los animales terrestres habrían podido emigrar libremente de un extremo a otro.
Se estima que Pangea se formó a finales del período Carbonífero (hace aproximadamente 300 millones de años) cuando los continentes, que antes estaban separados, se unieron formando un solo supercontinente rodeado por un único mar, Panthalassa.
Mapa físico de Pangea basado en el de Christopher R. Scotese.
Pangea habría comenzado a fragmentarse entre finales del Triásico y comienzos del Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años), producto de los cambios y movimientos de las placas tectónicas. El proceso de fragmentación de este supercontinente condujo primero a dos continentes, Gondwana al oeste y Laurasia al norte, separados por un mar circumecuatorial (mar de Tetis) y posteriormente a los continentes que conocemos hoy. Dicho proceso geológico de desplazamiento de las masas continentales se mantiene en marcha al día de hoy.

Índice

La formación de Pangea

Rodinia se formó hace 1100 millones de años durante el Proterozoico, fue el supercontinente del que derivaron todos los continentes subsecuentes. No se descarta la posibilidad de la existencia de supercontinentes anteriores a Rodinia, formados y desintegrados cíclicamente durante los 4.600 millones de años de existencia de la Tierra. Rodinia se fragmentó hace unos 750 millones de años y después los fragmentos volvieron a reunirse en el supercontinente Pannotia hace 600 millones de años. Pero una vez más, el supercontinente único se vuelve a fragmentar. Hace 540 millones de años, solo después de 60 millones de años de su formación, Pannotia se divide en dos fragmentos: Gondwana al sur y Proto-Laurasia, más pequeño, al norte.
El supercontinente menor, Proto-Laurasia se desplazó lejos de Gondwana a través del océano Pantalásico. Un océano nuevo se formó entre los dos continentes, el océano Proto-Tetis. Inmediatamente, Proto-Laurasia se partió en varios segmentos para crear Laurentia, Siberia y Báltica. Esta separación también propició la generación de dos océanos nuevos, el Iapetus y Khanty. Báltica permaneció al este de Laurentia, y Siberia se asentó al noreste de Laurentia.
Durante el Cámbrico, el continente independiente de Laurentia (qué posteriormente se convirtió en Norteamérica) estuvo fijo en el Ecuador, rodeado con tres océanos, el océano Pantalásico al norte y al oeste, el océano Iapetus al sur, y el océano Khanty al este. Al inicio del Ordovícico, el microcontinente de Avalonia (una masa de tierra que se convertiría en los Estados Unidos, Nueva Escocia e Inglaterra), se separó de Gondwana y comenzó su viaje hacia Laurentia.
Hacia el final del Ordovícico, Báltica chocó con Laurentia, y el norte de Avalonia chocó con Báltica y Laurentia. Entonces, Laurentia, Báltica y Avalonia se unieron para conformar al supercontinente menor de Euramérica o Laurusia, cerrando el océano Iapetus, mientras que el océano Rheico se expandió hacia la costa meridional de Avalonia. La colisión también dio lugar a la formación de los Apalaches norteños. Siberia se asentó cerca de Euramérica con el océano Khanty entre los dos continentes. Mientras todo esto estaba sucediendo, Gondwana se desplazó lentamente hacia el polo sur. Este fue el primer paso de la formación de Pangea.
El segundo paso en la formación de Pangea fue la colisión de Gondwana con Euramérica y se une a ella. Durante el Silúrico, Báltica ya había chocado con Laurentia para formar Euramérica. Avalonia no había chocado con Laurentia todavía, y una vía marítima entre ellos (que era un remanente del océano Iapetus) todavía se contraía al mismo tiempo que Avalonia avanzaba lentamente hacia Laurentia. Mientras tanto, Europa meridional se separó de Gondwana y comenzó a dirigirse hacia Euramérica a través del recientemente formado océano Rheico y colisionó con Báltica meridional durante el Devónico. Sin embargo, este microcontinente tan solo era una placa oceánica. El océano Khanty (el océano hermano de Iapetus), también se contrajo al mismo tiempo que un arco insular desgajado de Siberia chocó con Báltica del este (ahora parte de Euramérica). Detrás de este arco insular se estaba formando un océano nuevo, el océano Ural.
Al final del Silúrico, los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajaron de Gondwana y comenzaron a dirigirse hacia el norte a través del océano Proto-Tetis, abriendo desde el sur el océano Paleo-Tetis. En el período Devónico, Gondwana se desplazó hacia Euramérica, lo que causó que el océano Rheico se contrajera.
Al inicio del Carbonífero, el noroeste de África había tocado la costa sudeste de Euramérica, creando la porción meridional de las montañas Apalaches y las Montañas Atlas. Sudamérica se movió hacia el norte con dirección a Euramérica meridional, mientras que la porción del este de Gondwana (India, Antártida y Australia) se dirigió hacia el polo sur desde el ecuador.
China del Norte y China del Sur se encontraban en continentes independientes. Hacia la mitad del Carbonífero, el microcontinente de Kazakhstania había chocado con Siberia (el continente siberiano había sido un continente separado durante millones de años desde la fragmentación del supercontiente Pannotia). Al final del Carbonífero, el oeste de Kazakhstania chocó con Báltica, cerrando los océanos Ural y Proto-Tetis entre ellos (orogenia Uraliana), causando la formación de las montañas de los Urales y la formación del supercontinente de Laurasia.
Mientras tanto, Sudamérica había chocado con el sur de Laurentia, cerrando el océano Rheico y formando la parte sur de los Apalaches y las montañas de Ouachita. Para este tiempo, Gondwana se posicionó cerca del polo sur, y se formaron glaciares en la Antártida, la India, Australia, África meridional y Sudamérica. El bloque del norte de China chocó con Siberia al final del Carbonífero, cerrando por completo el océano Proto-Tetis.
Para el inicio del Pérmico temprano, la placa Cimmeriana se desgajó de Gondwana y se dirigió hacia Laurasia, formando un océano nuevo en su extremo meridional, el océano Tetis, y cerrando el océano Paleo-Tetis. La mayoría de las masas de tierra estaban reunidas en una sola entidad. Para el período Triásico, Pangea rotó ligeramente en dirección al sudoeste. La placa Cimmeriana todavía viajaba a través del cada vez más pequeño océano Paleo-Tetis, hasta la mitad del Jurásico. Paleo-Tetis se cerró de oeste a este, creando la orogenia Cimmeriana. Pangea parecía una "C", con un océano dentro de la "C", el nuevo océano Tetis. No obstante, Pangea se desunió durante el Jurásico Medio, y esta fragmentación se explica en el siguiente apartado.

La separación de Pangea

Separación animada de Pangea.
Hubo tres fases importantes en la desintegración de Pangea. La primera fase comenzó al principio-mitad del Jurásico, cuando en Pangea se creó una grieta que abarcaba desde el océano Thetis al este hasta el Pacífico al oeste. Esta grieta separó Norteamérica de África y produjo múltiples fallas, siendo el río Misisipi la más grande de ellas. La grieta produjo un nuevo océano, el océano Atlántico. Este océano no se abrió uniformemente, sino que el desplazamiento comenzó en el Atlántico Norte-Central; el Atlántico sur no se abriría hasta el Cretáceo. Laurasia comenzó a rotar hacia la derecha y se movió hacia el norte con Norteamérica al norte, y Eurasia al sur. El movimiento Laurasia en favor de las manecillas del reloj también condujo al cierre del océano Tetis. Mientras tanto, en el otro lado, en África, se formaron nuevas grietas a lo largo de los márgenes adyacentes de África, de Antártida y del este de Madagascar, lo que conduciría a la formación del océano Índico, que también se abriría durante el Cretáceo.
La segunda fase importante de la desintegración de Pangea comenzó al inicio del Cretáceo (hace 150-140 millones de años), cuando el supercontinente Gondwana se dividió en cuatro continentes más pequeños (África, Sudamérica, India y Antártida/Australia). Hace cerca de 200 millones de años, el continente de Cimmeria, según lo mencionado arriba ("la formación de Pangea"), chocó con Eurasia. Sin embargo, a la vez que se producía esta colisión, se formó la nueva zona de subducción que se denomina fosa de Tetis. Esta fosa produjo la subducción de la dorsal oceánica de Tetis, responsable de la expansión del océano Tetis. Esta subducción probablemente causó que África, la India y Australia se movieran hacia el norte. Al inicio del Cretáceo, Atlántica, la Sudamérica de hoy, y África, finalmente se separaron de Gondwana (es decir, se separaron de la Antártida, India y Australia), causando la apertura de un "océano Índico del sur". En el Cretáceo medio, Gondwana se fragmentó para abrir el Océano Atlántico del sur mientras Sudamérica comenzó a moverse hacia el oeste alejándose de África. El Atlántico del sur no se desarrolló uniformemente, se separó de sur al norte como una cremallera. Así también al mismo tiempo, Madagascar y la India comenzaron a separarse de la Antártida y se movieron hacia el norte, abriendo el océano Índico. Madagascar y la India se separaron hace aproximadamente de 100 a 90 millones de años durante el Cretáceo tardío. La India continuó moviéndose hacia el norte con dirección a Eurasia a una velocidad de 15 centímetros por año (un record de movimiento tectónico), cerrando el océano Tetis, mientras que Madagascar se detuvo y encallo con la placa Africana. Nueva Zelanda y Nueva Caledonia comenzaron a moverse desde Australia hacia el este en dirección del Pacífico, abriendo el Mar del Coral y el Mar de Tasmania. Desde entonces, han sido islas independientes.
La tercera fase principal (y final) de la desintegración de Pangea ocurrió al inicio del Cenozoico (Paleoceno - Oligoceno). Norteamérica/Groelandia finalmente se separó de Eurasia, abriendo el mar Noruego hace cerca de 60-55 millones de años. Los océanos Índico y Atlántico continuaron expandiéndose, cerrando el océano Tetis. Mientras tanto, Australia se separó de la Antártida y se movió rápidamente hacia el norte, así como lo hizo la India hace más de 40 millones de años antes, actualmente se encuentra en curso de colisión con el este de Asia. Australia y la India se están moviendo actualmente en dirección noreste a una velocidad de 5-6 centímetros por año. La Antártida ha estado en (o muy cerca de) el polo sur desde la formación de Pangea (desde hace 280 millones de años). La India comenzó a chocar con Asia hace cerca de 35 millones de años, formando la orogenia Himalaya, finalmente cerrando con esto la vía marítima de Tetis; esta colisión aun continúa hoy. La placa africana comenzó a cambiar su dirección, del oeste al noroeste hacia Europa, mientras que Sudamérica comenzó a moverse en dirección al norte separándose de la Antártida, permitiendo por primera vez la completa circulación oceánica alrededor de Antártida, causando un rápido enfriamiento del continente y permitiendo la formación de los glaciares. Otros acontecimientos importantes ocurrieron durante el Cenozoico, incluyendo la apertura del golfo de California, el levantamiento de los Alpes, y la apertura del Mar del Japón. La desintegración de Pangea continúa hoy día, en la grieta al este de África; además, las colisiones en curso pueden indicar la creación incipiente de un nuevo supercontinente.1

lunes, 8 de febrero de 2016

ACLARACIÓN,

   
                            ACLARACIÓN :

 Esta página no pretende convencer  a nadiede de que lo escrito es verdad , usen el discernimiento, tampoco respondo comentarios anónimos de quenes ocultan su nombre en forma maliciosa , ya que , como dijo un filósofo : Las frases opacas solo son propia de personas con mentalidad oscura, mis disculpas.

CARTA ESCRITA EN EL 2070

sábado, 6 de febrero de 2016

EL AGUA DE MAR LO CURA TODO 1

EL AGUA DE MAR LA GRAN SOLUCION A LA HUMANIDAD,

El Agua de Mar. La Gran Solución a la Humanidad

Vivimos en un planeta mal llamado Tierra que debería llamarse “planeta Agua”, dado que en un 70% es agua de mar. Curiosamente el planeta guarda la misma proporción que nuestro cuerpo, es decir, un 70% agua y un 30% minerales que hemos adquirido del planeta y cuando morimos, los devolvemos a su origen.
Lo más importante es que el 97,5% del agua que existe es agua de mar, siendo tan sólo un 0,5% de agua dulce y el 2% restante inservible en los polos. El agua existente en nuestro cuerpo también es agua marina como podemos comprobar por el sabor salado de cualquiera de nuestros flujos corporales (lágrimas, sudor, sangre, etc.).
Reconocer algo tan lógico y sencillo como esto explica el porqué el uso del agua de mar supondría una gran solución a muchos de los problemas de salud del ser humano. 10 millones de niños mueren cada año por desnutrición en el 3er mundo, mientras un 60% de niños de países desarrollados están enfermos por obesidad y mala nutrición. Todos ellos podrían ser bien nutridos con el agua de mar.
El agua de mar no es agua salada, de hecho no contiene sal propiamente dicho como cloro hidrato sódico. Su sabor salado se lo da el sodio en estado orgánico junto con los 118 elementos de la tabla periódica, incluyendo elementos como el oro, la plata y el uranio, todos ellos imprescindibles, en forma orgánica, para el ser humano. De hecho el agua de mar, junto a sus carbohidratos, grasas, proteínas, aminoácidos esenciales, ácidos nucleicos y vitaminas, es el mejor alimento existente para un ser humano, puesto que todos salimos del mar.
Tan sólo con que en los goteros de los hospitales se cambiara el suero fisiológico, (compuesto por un 9% de cloro hidrato sódico y 91% agua destilada) por agua de mar isotónica (9% de sopa marina y 91% de agua), se salvarían decenas de miles de vidas todos los días. Científicos como el Dr. Ángel Gracia en la Universidad de Tenerife han realizado experimentos en perros extrayéndoles toda la sangre y reemplazándola por agua de mar, siendo los resultados totalmente satisfactorios para el animal. El agua de mar isotónica es lo más parecido a la sangre humana y podría utilizarse en gran medida para transfusiones en personas.
En 1904 el científico René Quintón comprobó los beneficios terapéuticos y preventivos para los humanos y animales curando plagas de desnutrición, tuberculosis, tifus y cólera, salvando cientos de miles de vidas humanas. Sin embargo Quintón fue ninguneado por la comunidad científica y relegado a la posición de hereje de la ciencia, como tantos otros científicos que han aportado grandes beneficios a la humanidad como por ejemplo Nicola Tesla.
Muchos los grandes mamíferos marinos, como las ballenas, se nutren exclusivamente de la sopa marina que contiene el agua de mar, teniendo en cuenta que no hay grandes diferencias biológicas entre ellos y las personas.
Aún con todas estas evidencias ¿Por qué no se conocen los beneficios del agua de mar para la nutrición y la salud humana? La respuesta es sencilla: porqué no es negocio para las compañías farmacéuticas transnacionales que financian y manipulan todas las investigaciones científicas creando dogmas como el de “¡no bebas agua de mar que te mueres!” o “si bebes agua de mar se te taparán los riñones” (paradójicamente el agua de mar es diurética). El gran problema para las corporaciones que viven gracias a nuestras enfermedades es que el agua de mar es abundante, biodisponible y gratuita.
El agua de mar podemos ingerirla en estado puro, es decir, hipertónica (35 Gr. de sopa marina por cada litro) o bien convirtiéndola en isotónica añadiéndole 3 partes más de agua dulce (9 Gr. por litro) de forma que sea absorbida directamente por nuestro cuerpo, tal y como hacen en los hospitales con el suero fisiológico. El problema es que la sal común, fruto de un proceso industrial (que es cloro hidrato sódico) mata mientras que la sal marina es biógena, panatómica y biodisponible.
Para neutralizar el sabor salado del agua podemos incluirle unas gotas de limón que, a su vez, potencian su alcalinidad. Y también podemos cocinar con ella sustituyendo el agua de cocción habitual (agua con sal de la que mata) con agua de mar que nutrirá por ósmosis los alimentos que con ella cocinemos.
Recordemos que el PH del mar es 8.4 y alcaliniza el medio interno de un organismo además de nutrirlo. Como dijo Otto Warbürg: “Todas las enfermedades son ácidas y donde hay oxígeno y alcalinidad no pueden haber enfermedades, incluido el cáncer.”.
Pero hay más formas de beneficiarse del agua de mar. Siempre se han sabido las propiedades terapéuticas del mar para la piel, enfermedades infecciosas y problemas respiratorios. Esto se debe a que nuestra piel es permeable y tenemos numerosas cavidades por las que penetra nutriéndonos y llevando a nuestros órganos el ADN reparador del origen como código genético original para nuestra propia auto reparación.
Y esta es la prueba quaguademar2e desmonta los argumentos de los científicos detractores y habitualmente al servicio de las grandes farmacéuticas del uso del agua de mar con fines terapéuticos dado que admiten que podemos bañarnos en ella pero no ingerirla.
Otro gran argumento de los detractores del agua de mar es que está contaminada. Contaminación no es lo mismo que polución. No es posible que el agua de mar se pueda contaminar con microbios de procedencia terrestre. El fenómeno de la ósmosis los destruye al igual que la sal común destruya los microbios comunes y permite la conservación del jamón o del bacalao.
Otros beneficios del agua de mar
Además de los innumerables beneficios para la salud humana el agua de mar podría ser utilizada masivamente para otros usos también muy importantes como la ganadería, la agricultura, la higiene e incluso la economía.
Millones de cabezas de ganado mejorarían su salud, su calidad de vida y su producción tan sólo sustituyendo las bolas de sal común que los ganaderos están obligados a darles para que no mueran por agua de mar. De hecho en algunas granjas ya lo están haciendo y se han sorprendido al ver que su ganado ha crecido un 35% más y han evitado el uso de numerosas vacunas y antibióticos que son ingeridos por las personas en forma de alimento.
En la agricultura hay millones de hectáreas desperdiciadas por falta de riego que se podrían regar con agua de mar, con lo que se nutrirían de todos sus minerales y permitirían cultivar incluido el propio desierto. De una hectárea de tierra estéril que regáramos y nutriéramos con agua de mar viviría una familia entera.
En el Estado de Eritrea y en Senegal ya están funcionando hace muchos años los llamados “oasis marinos” donde mediante canales transportan el agua de mar al interior del país, agua que va nutriendo camarones y peces en su camino, y cuando llega a su destino riega los terrenos donde se cultivan las plantas halófilas como la Salicornia (con un 40% de proteína) o el mangle.
Esos espacios verdes ganados al desierto son fertilizados orgánicamente con el agua de mar con acción plaguicida y herbicida, que se evaporan y atraen lluvias, insectos, y vida en general. Miles de hectáreas son regadas con agua de mar en todo el mundo a pesar de la ignorancia de los expertos.
Del cultivo de la Salicornia producimos proteínas y aceites para el ser humano, pienso para el ganado, materiales para la construcción y oxígeno para el medio ambiente. Y no tan sólo sería beneficioso para esos países del tercer mundo, la mitad de los seres humanos vivimos en los 734.000 Km. de costa de un planeta en el que el desierto gana día a día terreno.
Quedan muchas otras utilidades del agua de mar que aportarían grandes ventajas a la sociedad, como su uso para sustituir el agua dulce en la limpieza de calles de las ciudades, lo que aportaría una acción plaguicida añadida a la limpieza en sí, y otras tantas aún por descubrir. Pero gracias a la acción de un grupo de personas que están dedicando de forma altruista su vida a la difusión de este conocimiento olvidado, hoy en día los grandes medios de comunicación ya empiezan a hacerse eco y ya podemos encontrar en algunos supermercados agua de mar embasada para uso alimenticio.
En ese sentido le invitamos a usted a que, primero se informe al respecto y, en cuanto compruebe lo que el agua de mar puede aportarle a usted y a su familia, lo difunda en beneficio y por amor a la humanidad.
Miguel Celades Rex
Director de los Congresos Ciencia y Espíritu
http://www.elaguademar.com
Fuente: http://almayluz.es/el-agua-de-mar-la-gran-solucion-a-la-humanidad/